Cencat, Consultoría energética de Cataluña

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Biomasa

La biomasa forestal puede generar una energía local, económica y renovable.

Leña, residuos forestales, agrícolas, residuos de industria de la madera, papeleras o agroalimentarias... Son recursos a nuestro alcance que pueden automatizarse de forma muy eficiente.

Calderas

Nos permite aprovechar estos recursos locales y disponibles, CREANDO PUESTOS DE TRABAJO, AHORRANDO Y LIBERÁNDONOS DE LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA DEL EXTERIOR.

Una caldera de biomasa es equiparable, en funcionamiento y temperaturas de trabajo, a las calderas de gasóleo, gas o carbón, y nos permite usar los mismos sistemas para calentar un recinto: radiadores convencionales, fan-coils y suelos/techos radiantes.

El combustible

El pellet es un combustible ya universal de alto poder energético, fácil transporte y compactación en humedades limitadas. El alumno aventajado es la astilla de madera, menos procesada pero con una relación potencia calorífica/coste inmejorable.

Almacenaje

La madera se almacena en silos, disponibles en el mercado de varios tamaños y materiales. Cuanto más grandes sean, podrán almacenar más y, por lo tanto, se podrá lograr mayor autonomía energética.

La gran mayoría de suministradores de combustible disponen de sistemas neumáticos avanzados, de forma que trasladan el combustible (pellet o astilla) de su camión al silo de almacenamiento mediante una manguera, de forma limpia y eficiente.

Mantenimiento

Se han desarrollado unos sistemas automatizados para reducir las tareas de mantenimiento a una anual, como cualquier caldera de gas o gasóleo. Este sistema realiza la alimentación y la limpieza de cenizas e intercambiadores de forma automática, para mayor comodidad del usuario.

Ventajas económicas

A precios de 2013, el consumo anual de pellet es un 40% inferior al de gasóleo, y hasta un 20% inferior respecto al de gas canalizado. El consumo del pellet, respecto a la bomba de calor geotérmica y aerotérmica, es muy parecido y no supone ahorro en zonas frías y/o en grandes consumos. En cambio, quemando astilla de madera el ahorro es de hasta un 71% respeto el gasóleo, un 62% respeto al gas y en torno al 40-50% respeto al pellet y la bomba de calor geotérmica y aerotérmica.

Inversión inicial

La inversión inicial de una caldera de biomasa es alta, pero por el contrario, su consumo anual es muy bajo y, por lo tanto, barato. La suma de ambos factores hace que, en comparación, a partir del 6-7 años resultará una energía más barata que el gasóleo, y a partir de los 9 años, más económica que el gas canalizado.

En casos de grandes consumos (grandes masías, conjuntos de viviendas o vivienda plurifamiliar) el retorno es más rápido: 2-3 años, respecto al gasóleo. Para calcular el retorno en cada caso concreto, se tendrán en cuenta los gastos del silo, según tamaño y método constructivo del mismo.

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